La aceptación que el consumo de drogas legales tiene en nuestra sociedad y la introducción y accesibilidad al consumo de drogas ilegales ha generado un importante problema social y sanitario que requiere de un abordaje desde diferentes ámbitos. El desarrollo de los jóvenes y de su actitud hacia el consumo de drogas viene determinado desde la familia, que actúa como principal agente socializador y como referente.

Las familias deben conocer la importancia de educar mostrandose críticas con el consumo de drogas y es necesario que trabajen junto a los hijos, en la prevención de conductas de riesgo relacionadas con el inicio del consumo. Los jóvenes, en algún momento, deberán tomar la decisión de consumir o no hacerlo y los modelos de comportamiento que hayan visto en el seno familiar, junto con la información sobre los efectos y los riesgos del consumo de drogas,determinarán su actitud y conducta.

Abordar el consumo de drogas desde el ámbito familiar permitirá reducir los FACTORES DE RIESGO asociados al inicio del consumo y reforzar los FACTORES DE PROTECCIÓN que conducen a tomar decisiones más saludables en relación al consumo de drogas.

Algunos FACTORES DE RIESGO en el ámbito familiar*:

  • falta de supervisión de la conducta de los hijos.
  •  escasa definición y comunicación de normas y expectativas de conducta para los hijos.
  • pautas de disciplina incosistentes o muy severas.
  • debilidad de los vínculos afectivos entre padres e hijos.
  • baja vinculación de los hijos con la familia.
  • pobreza en la comunicación y la interacción padres-hijos.
  • presencia de conflicto familiar.
  • actitudes y conductas familiares favorables al consumo de drogas.

Por contra, como FACTORES DE PROTECCIÓN tenemos:

  • existencia de vínculos emocionales positivos entre padres e hijos.
  • existencia de normas familiares y pautas de conducta, claras y estables.
  • utilización de métodos de disciplina positiva por parte de los padres.
  • implicación significativa de los padres en la vida de los hijos.
  • seguimiento y la supervisión de la conducta de los hijos (actividades fuera del hogar, relaciones y amistades, rendimiento académico…)
  • impulso y apoyo de los padres a la participación y vinculación de los hijos en actividades e instancias socializadoras.
  • percepción, por parte de los hijos, de desaprobación familiar en relación al consumo de drogas.

*Programa PROTEGO

Informarse para educar:

Programa Arica – PDS
Programa protego 2. Entrenamiento familiar en habilidades educativas para la prevención de drogodependencias. – PDS
el cannabis. Guía para padres y educadores – Comunidad de madrid
50 mitos sobre el tabaco
usos adolescentes de las drogas – sesión realizada por profesionales del CAs y el CsMIJ en Girona

Programa connecta amb els teus fills:

Tabaco
Alcohol
porros
Estimulantes

Algunos artículos de opinión:

Cuando los adolescentes cambian pero los adultos no – Jaume Funes