El consumo de sustancias no es exclusivo de personas adolescentes y jóvenes, pese a que popularmente se asocia a este perfil de población. todas las personas, de cualquier edad, pueden presentar problemas de consumo.

En personas ancianas esta situación es poco conocida pero real: además del consumo de drogas ilegales, tienen fácil acceso a medicamentos de venta con o sin recera, beber alcohol en exceso o mezclar alcohol y medicamentos. Estas situaciones, además de generar un problema de salud grave, pueden producir problemáticas económicas y de relación con el entorno social y familiar. A menudo, el inicio de esta situación se da tras cambios vitales importantes: la jubilación, la muerte de alguien cercano, un diagnóstico de enfermedad o un cambio de domicilio.

Estas situaciones, sin embargo, pueden pasar desapercibidas por diferentes motivos:

 

 

  • la toma de la medicación y de alcohol se da en el domicilio y no tanto en los espacios públicos.
  • la polimedicación, es decir, la toma de una gran cantidad de medicamentso.
  • la falta de estudios sobre los efectos de los medicamentos en la gente anciana.
  • la repercusión del consumo no afecta a actividades asociadas a otras personas adultas jóvenes, como trabajar o estudiar.
  • los problemas generados por el consumo se confunden con problemas de salud habituales en la gente anciana, como la depresión y la demencia.
  • las personas referentes o las encargadas de su cura, en muchas ocasiones, evitan hablar del problema pese a tenerlo identificado, ya sea por miedo o por desconocimiento sobre cómo abordarlo.

Las implicaciones del consumo de alcohol en gente anciana se encuentran relacionadas con las siguientes situaciones:

  • debido als cambios en las funciones corporales por la edad, necesitan menos cantidad de alcohol que una persona adulta para llegar a la embriaguez.
  • eliminan el alcohol del cuerpo más lentamente, por lo que los efectos duran más tiempo.
  • el alcohol agrava los déficits en la vista o el oído que la población anciana acostumbra a presentar, por lo que es una población más propensa a sufrir accidentes.
  • pueden tener más tendencia a mezclar alcohol y medicamentos.
  • el alcohol empeora o agrava determinadas enfermedades habituales en la gente mayor.

En el caso del uso inadecuado de medicación, es importante detectar las siguientes situaciones:

  • toman más medicación o más dosis de la prescrita por el médico, o la toman cuando no la necesitan.
  • utilizan medicación antigua o de otras personas.
  • toman medicamentos para sentirse bien, principalmente aquellos prescritos para tratar la depresión, la ansiedad o el dolor crónico.
  • toman, a la vez, medicamentos y alcohol.

Las personas ancianas con un consumo de medicación inadecuado pueden presentar los siguientes problemas:

  • caídas frecuentes.
  • incontinencia.
  • dolores de cabeza y mareos frecuentes.
  • abandono de la higiene personal.
  • cambios en la forma de comer y beber: es posible que se reduzcan las ingestas.
  • pérdida del contacto con la familia y las amistades, aislamiento.
  • pensamientos de desesperanza, suicidas.
  • problemas económicos.

También se pueden detectar otros cambios en el comportamiento, que pueden estar relacionados con un deterioro cognitivo pero también con una toma inadecuada de la medicación:

  • se siente angustiada la mayor parte del tiempo
  • empeoramiento de la memoria
  • dificultades para concentrarse o tomar decisiones
  • pérdida de interés en las actividades habituales
  • cambios en el estado anímico: la persona se siente triste o deprimida.

Algunos consejos para evitar equivocaciones en el tratamiento:

 

  • es importante informar al médico o doctora de cabecera de cualquier medicación se esté tomando, aunque pueda adquirirse sin receta (como laxantes o un preparado de plantas medicinales).
  • es aconsejable preparar, cada mañana o cada semana, con tranquilidad, los medicamentos que se deben tomar, para evitar olvidos o duplicidades. Se pueden utilizar dispensadores y solicitar ayuda a la farmacia.
  • la forma del comprimido o el color del envase puede variar: no se debe identificar la medicación por su aspecto externo.
  • los medicamentos que ya no se utilicen o los caducados se pueden retornar a la farmacia: si no se usan pueden conducir a errores.

Se pueden consultar los siguientes documentos en que se trata el consumo de sustancias en la gente anciana:

Documentos de consulta:

Documentos de consulta para gente anciana:

Bases para un envejecimiento activo y saludable en Barcelona – Ageència de Salut pública, Ajuntament de Barcelona
Gente mayor y salud – Ajuntament de Caldes d’Estrac

Documentos de consulta para personas cuidadoras:

Manual de habilidades para familiares cuidadores de personas mayores dependientes – sociedad española de geriatría y gerontología

Espacios web de consulta:

Línia verda – Generalitat de Catalunya